
Los anuncios en marquesinas ayudan a atraer a los que abandonan la escuela
Leslie García dejó la preparatoria en el 10º grado. Ella estaba trabajando en una bodega, pero sus opciones de trabajo eran limitadas. La vida como sin terminar la escuela no era lo que ella imaginaba y comenzó a pensar que nunca tendría la oportunidad de obtener su diploma de preparatoria. Pero un día vio una marquesina en la autopista 215 cerca de Perris.

“En grandes letras leí: “High School Dropout? Get Your Diploma or GED, No Cost. Call (877) 726-3225.” (¿Desertor de preparatoria? Obtén tu diploma o GED, sin costo. Llama al (877) 726-3225). Ese fue el momento que cambio su vida.
—Marque el número y me invitaron a una orientación —dijo García—. Ahora estoy matriculada y asistiendo a clases. Voy a terminar este año.
García es uno de los cientos de desertores que están inscritos en el programa conocido como Come Back Kids (CBK) que ofrece la oficina de educación del condado de Riverside (RCOE) para ayudar a los jóvenes de 16 a 22 años a terminar sus estudios de preparatoria y obtener su diploma o equivalente (GED).
—Muchos no quieren un GED, sólo el diploma de preparatoria les satisface —dijo la administradora Debra Sacks. CBK se lanzó hace tres años para ayudar a los desertores a regresar a la escuela, y ahora se están usando fondos de subvenciones federales para atraer a alumnos. Una parte de estos fondos se usa para los anuncios.
Hay dos anuncios, uno en la autopista 215 cerca de la avenida Oleander en Perris y el otro en la autopista 60 cerca de Valley Way en Rubidoux, y se vislumbran más.
Los anuncios han generado más de 300 llamadas telefónicas desde que el programa comenzó en septiembre de 2010. El programa comenzó con 300 alumnos inscritos, cifra que aumentó a 600 el año pasado. Este año, esa cifra será mayor.
Los alumnos asisten a clases en centros regionales de aprendizaje o salones de RCOE en Banning, Indio, Lake Elsinore, Moreno Valley, Riverside, Rubidoux, Palm Springs, San Jacinto, Val Verde/Perris y Temécula. Esta es una experiencia muy distinta a una preparatoria regular. Ellos trabajan uno a uno con sus maestros y reciben asesoría para completar sus créditos y prepararse para una carrera. La atención individual sirve. Más de 200 jóvenes han recibido sus diplomas o están en vías de recibirlo por medio de CBK.
—Estoy muy feliz —dijo García—. Quiero ir a la universidad y matricularme en Criminología. No lo hubiera podido lograr de ningún otro modo.

